Lamento callado y viejo

Miedo de respirar muy duro y que me noten,

miedo de que sepan que tengo miedo,

miedo de que por decir “no” me regalen un puñal de corazón,

y que por decir “si” como quiera me arrebaten lo que es mío…

Me ahogo, grito y me desgarro en lamento callado y viejo;

aquel que fue quemado en la hoguera por bruja,

por puta, por rebelde,

en manos del santísimo Padre, del que engendró y del que tocó.

Pienso en la vida derramada por capricho y se me enfría la piel,

porque aquel cuerpo puede ser mi prima, mi madre, mi hermana…

Y siento miedo:

miedo de terminar como tragedia no resuelta,

de vivir como leyenda

o como el recuerdo de aquella que salió un día

y que el miedo se comió.

Por: Ambar Delgado Hernández

3 comentarios en “Lamento callado y viejo

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s