Cuidadora

Por accidente, aprendí que los demás iban antes que yo.

Que, como tuve la dicha de saludar primero al sol,

mi deber era cuidar.

Lo acepté y protegí una, dos y tres veces.

Luego protegí una vez más.

Ahuyenté a los monstruos que viven bajo la cama,

alimenté a barriguitas vacías

y consolé llantos ajenos.

Tanto así que me perdí…

En estos instantes, me pregunto, un tanto triste,

quien hubiese sido si me hubiera permitido

ser la cuidadora, pero solo de mí.

2 comentarios en “Cuidadora

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s